Por siglos estuve atascado
Pensando hallando nuevos horizontes
De repente un hola acallo todo
Una bruma de intriga llego a mí
Un cálido ser multicolor calentaba mi brisa
Tras esa voz había miel
Y no de la común dulce y dorada
Esta era turbia llena de secretos
Si dulce fuera un aroma el tuyo seria el más exquisito
De aquellos aromas de los que ningún perfume igualaría
Así era ella, un manantial de enigmas de secretos
Algo que nadie podría ver
Un laberinto sin entrada ni salida
Una llave sin picaporte
Una puerta agrietada llena de puntillones
Solo un instante un momento eterno
Me tomaba recorrer aquel laberinto
Confundirme en su oscuridad
Deleitarme de aquel dulce indescriptible
Llegar a perderme más en las dudas
Ya no había preguntas
Ni dudas o conclusiones
Solo había el ahora, el instante
Yo ardiendo en frio
Palpitando rápido por dentro…
Aquella mirada indescriptible
Esas inquietudes inocentes
Ese tacto sin querer
Los suspiros invisibles
Los imparables pensamientos
Haces que piense en malvaviscos con sabor a cereza como tus labios
Haces que piense en el hermoso contraste
de un negro mantel ensangrentado como tu cabello
Haces que piense en una pintura victoriana
como tu ropa casual
Haces que piense en pandas sepia como tus
maquillajes
Haces que piense en mongo como tu corazón
Haces que piense en mí soñándote como tu
ternura...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario